Gente de bosque

En este tiempo propicio
vuélveme bosque,
regrésame a la savia entre las huellas dactilares de las hojas
que hablan la lengua verdadera,
la metáfora de la Tierra,
esa música de vaivenes…

Condúceme por esas olas al regreso
para pintarme de la piel original,
para perfumarme de madremonte
y brindarle oxígeno y hogar a mis herman@s.
Recuérdame mi raíz
y consiente mis pies desnudos
con el aroma del suelo descomponiéndose.

Píntame de bosque
para que el bosque se propague.
Envuélveme en el vaho del arco iris.
Ilumina mi memoria con el color de una alborada.
Despiértame al amor de lo natural
y así lo natural fluirá
en el cuerpo del mundo llovido de rocío.

Tú conmigo
hagamos un nosotr@s
que sea consuelo de los lugares vírgenes
y esperanza de las selvas taladas.
Camuflémonos con las figuras siniestras de los árboles
y seámosle siniestros a la mentira.
Juntémonos alrededor del fuego
y hagamos silencio
para recordar que toda la vida es una,
que todos los seres somos una canción,
que vivimos para ser
y morimos para seguir viviendo
como las flores del bosque,
todas son niñas encantadas.

Encántame compañera
con el sentido de la vida
para reconocerme en los corpúsculos de polen.
Entíntame de achiote y conviérteme en una liana delgadita.
Invéntame frágil como una brizna de soplo
y yo inspiraré mi sentimiento
para dibujarte silvestre y libre,
para hacernos bosque y plena compañía.
Pintémonos de bosque
para que el bosque perdure siempre
y su misterio nos hechice de amor.